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domingo, 13 de enero de 2019

III Edición Nos gustan los clásicos



Por tercer año consecutivo, el blog Un lector indiscreto (¡gracias Francisco!) convoca el reto Nos gustan los clásicos, y por vez tercera decido apuntarme, por seguir con la tradición. Javier Marías ha señalado más de una vez que no suele leer literatura contemporánea. No voy a ser yo más papista que el papa pero tengo la sensación de que este año voy a seguir sus pasos.
En el reto hay un pequeño cambio pues, en esta ocasión, los libros elegidos deben ser anteriores a 1980. Y en vez de siete, pueden ser ocho, a elección del participante. El año pasado llegué a quince, de modo que voy a participar con ocho, que no se diga.
Como en los dos retos anteriores, lo hago sin la lista de los libros que voy a leer, aunque intentaré que la literatura en español esté más presente. Estoy pensando, por ejemplo, en Calderón, en Galdós, en Baroja, en Borges, en Buero Vallejo o en Delibes. No descarto que caiga alguno de los autores que cité el año pasado, como Stendhal, las hermanas Brontë, Tolstoi o Twain. En fin, la lista puede ser enorme. En cualquier caso, iré leyendo lo que en cada momento el azar ponga en mis manos.

1.- Vida del Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. 1554.
2.- Antonio Machado. Soledades, galerías y otros poemas. 1907.
3.- Emilia Pardo Bazán. La tribuna. 1882.
4.- Calderón de la Barca. La vida es sueño. 1635.
5.- Gabriel García Márquez. Cien años de soledad. 1967.
6.-Samuel Beckett. Esperando a Godot. 1952.
7.-Carson McCullers. «El mudo» y otros textos. 1967.



miércoles, 17 de enero de 2018

II Edición Nos gustan los clásicos



El año pasado participé en la primera edición del reto Nos gustan los clásicos, organizado por el blog Un lector indiscreto. Este año vuelvo a la carga porque me doy cuenta de que cada vez miro más al pasado a la hora de buscar autores y obras. Hace unos días, como propósito para este nuevo año (cosa que no suelo hacer), me dio por sacar de la estantería unos cuantos libros para su posible lectura. La inmensa mayoría pertenecían a autores ya fallecidos. Ahí estaban, mirando desde el otro lado, los Nabokov, Goethe, Kafka, Clarín, Dostoyevski, Zweig, Sterne, Twain, Steinbeck, Delibes, Austen, Tolstoi, Balzac, Mann, Laforet, Cervantes, Bradbury, Joyce, Hemingway, Faulkner, Galdós, Brontë, Baroja... 
Seguramente, muchos de estos nombres quedarán postergados para el año siguiente (o para el siguiente) y tal vez, otros que aquí no son nombrados ocuparán su lugar. Así de caprichosa (y fantástica) es la lectura.

martes, 28 de noviembre de 2017

Diciembre. Mes de la novela clásica



En diciembre del año pasado participé en mi primer reto de la blogosfera literaria: El mes de la novela clásica. El reto me llevó a leer Las aventuras de Huckleberry Finn de Mark Twain. Disfruté mucho de la genial novela del escritor norteamericano, y también de la posterior redacción de la reseña. Así que vuelvo a la carga un año después, dispuesto a participar en este reto que espero se convierta en costumbre. Y por muchos años. Por supuesto, vuelve a convocarlo Laky, incansable lectora y administradora del blog Libros que hay que leer.

Tengo varios títulos en mente. Clásicos de obligada lectura que, hace ya mucho tiempo, habitan en los estantes de mi biblioteca. A veces los saco de ahí, los aireo y les doy un paseo para que no se depriman y  marchiten. A pesar de los cuidados,  en algunos van apareciendo los típicos rasgos de la vejez libruna: rigidez, cuarteamiento, amarillismo. Nada grave. Nada que les impida ponerse entre mis manos para llevar a cabo su tarea: hacerme disfrutar de la lectura.

Todavía no tengo claro si el libro elegido será de León Tolstoi, de Charlotte Brontë, de Virginia Woolf, de Laurence Sterne, de Stendhal, de Natalia Ginzburg o de John Steinbeck. Me cuesta decidirme. En cuanto lo hago, comienzo a dudar. De modo que lo mejor será dejarlos sobre la mesa y marcharme. Y que decidan ellos.

Lectura: John Steinbeck. Al este del  Edén. 

miércoles, 18 de enero de 2017

Nos gustan los clásicos




El mes pasado participé en el mes de la novela clásica que organizaba el blog “Libros que hay que leer” y tengo la sensación de que me supo a poco, así que voy a seguir leyendo clásicos en la “I Edición del Reto Nos gustan los clásicos” que organiza Francisco del blog “Un Lector Indiscreto”.

El reto consiste en leer y reseñar a lo largo del año 2017 cinco títulos considerados clásicos. Y en dicho reto se consideran clásicos aquellas obras que perduran en el tiempo y son leídas por varias generaciones. Por lo demás, los participantes pueden elegir la obra que quieran dejando a su criterio la consideración de clásico. La única condición que se exige es que dicha obra se haya publicado antes de 1990.

Tengo muchas novelas pendientes de leer que podrían encajar en este reto, así que será estupendo participar. Muchos de estos libros llevan bastante tiempo en la estantería esperando pacientemente su turno. 2017 será su año.

Clásico 1: Helene Hanff. 84, Charing Cross Road. (1970) . Anagrama, 2002, Barcelona.

Clásico 2: Italo Calvino. El sendero de los nidos de araña. (1947)

Clásico 3: Witold Gombrowicz. Cosmos (1965)

Clásico 4: Juan Goytisolo. Campos de Níjar (1959) 

Clásico 5: Alexis de Tocqueville. Quince días en las soledades americanas (1860)

Clásico 6: Elie Wiesel. La noche (1956)

Clásico 7: Ray Bradbury. Fahrenheit 451 (1953)

Clásico 8: Kazuo Ishiguro. Pálida luz en las colinas (1982)

Clásico 9: Natalia Ginzburg. Las pequeñas virtudes (1962)

viernes, 30 de diciembre de 2016

Reto Sabuesos 2017



Uno de mis géneros literarios favoritos es el de la novela negra. Todos los años descubro a algún escritor que me hace estar pegado a las páginas de un libro corriendo detrás de las palabras hasta que llega el desenlace. Mi incursión en el género fue de lo más natural, pues llegó a través de Agatha Christie. Recuerdo que me entusiasmó “Telón”, el último caso de Hércules Poirot. Tendría once o doce años y lo leí en una pequeña edición en tapa dura del Círculo de Lectores. Creo que fue el primero libro que presté, no sé a quién, y nunca más supe de él. Luego vinieron otros más, pero eso es otra historia.  Agatha Christie utilizaba una técnica que consistía en acortar las frases conforme se acercaba el final para llevar al lector en volandas hasta el lugar más deseado por éste: el desenlace. En aquel momento no me percaté pero lo cierto es que funcionó. Y sigue funcionando, porque desde entonces he leído a otros muchos autores de novela negra, empezando por Arthur Conan Doyle y continuando con Manuel Vázquez Montalbán, Hening Mankell, Fred Vargas o Andrea Camilleri.
Y como es un género que me gusta y al que recurro de vez en cuando, he decidido participar en el Reto Sabuesos 2017  que organiza el blog "No sólo leo", y que consiste en leer y reseñar novelas en las que haya un misterio y un detective, comisario o aficionado dispuesto a resolverlo. Tengo muchos autores pendientes —yo que creía que no eran demasiados, cuando descubrí el blog "Mis detectives favorit@s" , me entró algo parecido al vértigo— de modo que esta puede ser una buena excusa para acercarme a ellos.

 1.- "Que se levanten los muertos" Serie "Los tres evangelistas" Marc, Lucien y Mathias, de Fred Vargas. 
2.- Los detectives salvajes. Ulises Lima y Arturo Belano, de Roberto Bolaño.
3.- Cosmos. Witold y Fucs, de Witold Gombrowicz.
4.-Ritos de muerte. Petra Delicado, de Alicia Giménez Bartlett.
5.- Blanco nocturno. Comisario Croce y Emilio Renzi, de Ricardo Piglia.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Diciembre. Mes de la novela clásica.




El año pasado leí “Las aventuras de Tom Sawyer” de Mark Twain y me gustó tanto que me propuse continuar con  “Las aventuras de Huckleberry Finn”, más cuando leí que esta novela estaba considerada como el inicio del realismo norteamericano y una de las mejores del siglo XIX. La saqué de la estantería pero no llegué a comenzarla porque otra lectura (no recuerdo cuál) se cruzó en su camino.
Ernest Hemingway escribe en "Las verdes colinas de África" que "toda la literatura moderna estadounidense procede de un libro escrito por Mark Twain llamado Huckleberry Finn.[...] Todos los textos estadounidenses proceden de este libro. Nada hubo antes. Nada tan bueno ha habido después".
Ayer, me encontré en el blog de Laky, "Libros que hay que leer" con el "Mes temático de la novela clásica, un reto que consiste en leer y reseñar una novela anterior a 1900, y pensé que era el momento de leer "Las aventuras de Huckleberry Finn" de Mark Twain, publicada en 1885, y de paso participar en esta estupenda iniciativa.